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Claves sobre “Memorias de un árbol”

¿Alguna vez te has preguntado lo que pasa por la mente de un árbol?, ¿o si tiene las mismas preocupaciones que nosotros?, lo cierto es que el escritor argentino Guido Mina di Sospiro tiene una ligera idea o, al menos, así lo demuestra en su novela “Memorias de un árbol”.

En esta obra el autor se introduce en la corteza de un tejo para hablar de las maravillas y prodigios de la naturaleza, así como de los peligros que la acechan. Desde SaberNatura queremos hablarte de esta novela y tratar algunas de sus claves más interesantes, ¿las quieres desvelar?, entonces sigue leyendo.

La naturaleza brillaba con todo su esplendor hace millones de años cuando el medio natural dominaba el planeta Tierra y sus seres animales, vegetales y primeros homínidos campaban por las amplias llanuras y frondosos bosques en libertad,  en perfecta armonía y sin los peligros de la contaminación de las grandes urbes. Todo formaba parte del ciclo de la vida en su perfecto desarrollo, donde se cazaba para sobrevivir y no por puro placer.

Una ejemplar femino de tejo se convierte en el principal protagonista de esta novela narrada en primera persona como bien corresponde a todo relato extraído de un diario. El árbol nos desvela sus sentimientos más íntimos y cómo ve desarrollarse la vida frente a ella. El autor nos  hace retroceder unos dos mil años a una misteriosa isla dominada por un frondoso bosque,  donde habita la Reina Tejo junto con su hija,  la protagonista de la obra.

La descripción del entorno  y de todo el escenario es  detallada y muy plástica, por lo que con sus palabras, Guido Mina di Sospiro, nos proporciona un retrato fiel y preciso de la naturaleza que existía hace tanto tiempo en una Irlanda ancestral.

 

Muy pronto, la hembra lobo llegará al pie de este árbol para hablarle de la conducta de los humanos y de su insaciable deseo de matar por puro placer. Por la vida de la Tejo pasan culturas tan antiguas y diversas como los celtas, que áun veneraban a los seres  de la Madre Naturaleza como parte de sus divinidades todopoderosas,  hasta que llegaron los primeros sacerdotes,  quienes impusieron el cristianismo y la creencia en un dios de apariencia humana que acabaría con las alabanzas y el respeto a la naturaleza: “La religión que el hombre santo trajo a mi Isla fomentó en gran medida la naturaleza depredadora del hombre”, “esta religión entronizaba al hombre como el Señor del mundo, animándole a no prestar atención a las demás criaturas vivas…éstas estaban en el mundo para servir a su señor humano. Ninguna enseñanza podía ser más falsa y antinatural” son algunas de las expresiones utilizadas por el árbol.

En algunos pasajes expresiones referidas al hombre  tales como “es la bestia diabólica que rapiña, mata y aniquila” o “hubo un tiempo en que-el ser humano- apenas lograba enfrentarse a su medio ambiente; luego, lo dominó; al final, adquirió el poder suficiente como para devastarlo y, ciertamente, lo hizo”,  dan cuenta de la antipatía que profesa al ser humano.

No obstante, el autor también da cuenta de que hay personas compasivas: “en conformidad con la chocante ambivalencia de la Madre Naturaleza, ha habido, y todavía hay, muchos humanos de buen corazón, y son a ellos a los que deseo tributar mi homenaje”.

 

También se expresa en varios capítulos la capacidad de amar de los árboles así como de luchar entre ellos por la supervivencia. Se explica brevemente el proceso de la fotosíntesis y de la reproducción entre estos seres vegetales, lo que da cuenta de los conocimientos del escritor al respecto.

A pesar de que a medida que se van desarrollando los acontecimientos hay determinados fragmentos que nos pueden resultar un tanto pesados, lo cierto es que la originalidad, la denuncia hacia la destrucción del hombre sobre la naturaleza y la belleza estética de sus palabras, hacen de esta novela una obra amena y que encandilará a aquellos capaces de apreciar esas pequeñas cosas que nos regala la naturaleza.

Fuente Imágenes página Guido di Sospiro , lacurux

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2 comments on “Claves sobre “Memorias de un árbol”

  1. Muchas gracias,

    Guido Mina di Sospiro

    • Jorge Inarejos Merino dice:

      Muchas gracias a usted por hacerse eco del medio ambiente y animarse a subir un comentario en nuestro espacio digital. Igualmente, le damos las gracias por hacernos disfrutar con sus relatos.

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