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Cómo Hacer Velas Naturales

La delicada luz de las velas ilumina nuestro hogar y se presenta como un elemento decorativo que contribuye a crear un ambiente tranquilo y relajado. A continuación te aportamos algunos trucos para elaborar manualmente tus propias velas naturales.

 

 

 

 

En décadas pasadas, cuando aún no se había inventado algo tan artificial como la bombilla o el alumbrado eléctrico de las ciudades y de los pueblos, cada rincón del planeta era iluminado con la luz natural del sol que irradiaba con su fulgor todo rastro de sombra. Con la llegada de la oscuridad traída por el manto de la noche, muchos eran los que se servían de las luz de las velas para espantar el miedo a las sombras que dominaban la Tierra tras la caída del Gran Astro Rey.

Además de otorgar la luz durante la sombría noche, también se utilizaban, y siguen utilizando como elemento decorativo para dar un aire mágico, señorial y distinguido a cada estancia del hogar.

Son muchos los colores, las formas y los tamaños en que pueden presentarse estas velas, las cuales,  hoy en día,  se utilizan únicamente como símbolo de celebraciones especiales(como los cumpleaños o los funerales), con motivo un tanto esotérico (rituales o peticiones) y, muy especialmente, como elemento decorativo o para aromatizar la casa(algunas están bañadas en perfumes naturales). Muy pocos se sirven de ellas para proyectar luz en medio de la oscuridad, ya que la luz eléctrica cubre esta tarea.

 

 

 

Su colocación en ciertos muebles, repisas, estanterías o cualquier otro soporte aporta cierto encanto a la casa, dotándola de elegancia y contribuyendo a crear un ambiente relajado y tranquilo. La luz que emana de su punta provoca cierta paz y calma en nuestro interior.

Estos elementos decorativos los puedes encontrar en muy diversas tiendas especializadas. No obstante, tú mismo puedes ser el creador de velas naturales contando con los ingredientes adecuados. A continuación,  te exponemos algunos consejos y pasos a seguir en la elaboración casera y natural de tus velas.  Para ello, vamos a considerar dos puntos fundamentales: los elementos o materiales necesarios y el método de fabricación.

A) Elementos Básicos:

-La parafina: es un producto derivado del petróleo que suele utilizarse cada vez más como un ingrediente básico en tratamientos de estética. El punto de fusión y las temperaturas de elaboración de la parafina pueden variar, pero la más común es que se funde a una temperatura de entre 56 a 58ºC.

-Pábilos: hilo de algodón, normalmente empleado para la creación de hamacas o cubrecamas. Hay muchos tipos, pero dependerán de la longitud y el diámetro de la vela. Si el pábilo es muy fino y delicado,  se ahogará en la cera derretida, pero un pábilo demasiado grande empieza a humear por la falta de combustible.

-Estearina: mezcla de grasas blanquina como la glicerina y el ácido esteárico. A la cera, normalmente, se le suele añadir un 10% de estearina. Esta mezcla entre cera y estarina encoge ligeramente al enfriarse, lo que facilita el desmoldeo.

-Un termómetro, el cual tiene que estar graduado hasta los 204ºC, por lo que los termómetros clínicos y de ambiente no sirven, ya que estallarían al instante.

-Perfumes: aquellos perfumes solubles en aceite otorgan un olor agradable a las velas que se extenderá por toda la estancia.

-Placas de cera de Abeja: son muy maleables en lugares muy calurosos. Podrás enrollarlas alrededor de un pábilo del tamaño adecuado.

-Varios recipientes pequeños.

Moldes, de diversa forma. En el mercado podrás encontrar muy diversos, específicos para velas y orginales, con distintas formas y tamaños.

 

 

 

B) Fabricación Casera de las Velas:

1) Método de Inmersión: no requiere moldes, y es uno de los procesos de elaboración de velas más antiguo. En este caso tienes que elegir un pábilo un poco más largo que la longitud final de la vela. La cera fundida se colocará en un recipiente lo suficientemente profundo como para sumergir el pábilo, el cual, posteriormente, atarás a un cucharón o herramienta similiar y lo sumerjerá en la cera fundida a unos 82 u 85ºC.

Posteriormente deberás extraerlo y esperar a que la cera se endurezca. Tienes que repetir todos estos pasos hasta que la vela alcance el diametro que deseas. Si quieres elaborar varias velas,  al mismo tiempo, tendrás que atar diversos pábilos a una varilla y deberás disponer de un recipiente más grande que sea capaz de albergar mayor número de velas.

2) Método de Fundido: en este caso deberás verter los restos de la cera, previamente fundidos en una olla, en moldes específicos para velas o en cualquier soporte que hayas elaborado con tus propias manos sirviéndote de la cerámica y el estaño o latas de conserva o cualquier otro objeto que hayas reciclado. Debes escoger un molde que permita desmoldear fácilmente la vela.

Los pábilos se colocan sobre la cera, mientras esta última sigue blanda (puedes servirte de una aguja colchonera para introducirlos). La cavidad resultante de la introducción de la aguja se tapa con cera líquida. Finalmente deberás tensar el pábilo y cortar la mecha a la altura deseada.

Para dar un toque más llamativo a tus velas puedes servirte de adiciones mínimas de colorante de diversas tonalidades. Este colorante lo puedes adquirir en tiendas especializadas, pero es algo más artificial que, si no se utiliza con cuidado y detenimiento, puede manchar ropa y manos con facilidad.

Aporta a tu hogar esa alegría, paz, tranquilidad y luz que te otorgan las velas, las cuales, como has podido comprobar, las puedes crear tú mismo.

Fuente Imágenes Flickr.

Fuente Imagen 2 Flickr

Fuente Imagen 3 Flickr.

 

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