Cómo hidratar pieles secas

La naturaleza nos proporciona recursos muy útiles para mantener nuestra piel en las condiciones adecuadas. Muchas personas se caracterizan por tener una piel seca, para cuyo tratamiento te exponemos una crema hidratante elaborada con ingredientes naturales, ¿la quieres ver?, entonces sigue leyendo.

 

 

La limpieza, la tonificación, la alimentación y la exfoliación son algunos de los  tratamientos esenciales que necesita nuestra piel para encontrarse en un estado saludable. No obstante, la hidratación constituye un paso importante a tener en cuenta. El agua es uno de los elementos  más beneficiosos para nuestro organismo y, evidentemente, la cutis no puede ser diferente. Una piel que no esté hidratada termina arrugándose y marchitándose como una hoja bajo el frío otoñal.

Hay varias alternativas para mantener esa humedad en nuestro organismo y nuestra piel. Una de ellas es tomando mucha cantidad de agua  cada día y, por otro lado, cuidar nuestra alimentación, siguiendo una dieta equilibrada. No obstante,  los elevados  niveles de contaminación ambiental tienden a dañar y resecar la piel. 

A continuación os proponemos una crema hidratante específica para las pieles secas, las cuales son especialmente vulnerables al sol y al frío y suelen arrugarse con mayor facilidad que otro tipo de pieles.

-Para esta crema hidratante, precisas de ingredientes como ortiga, bicarbonato de sodio, cera de abeja, aceite de almendras dulces y agua destilada.

-Para su preparación, en primer lugar, viertes en un recipiente una cucharadita de hojas de ortiga y añades un vaso de agua destilada hirviendo. Mientras la infusión se mantiene en reposo y tapada, puedes ir calentando una cucharada de cera de abeja en medio vaso de aceite de almendras dulces. Posteriormente, remueves muy bien hasta que la cera esté completamente disuelta y retiras el aceite del fuego.

 

 

Una vez efectuados estos pasos, vamos a colar la infusión y añadimos una cucharadita del ingrediente que nos faltaba: bicarbonato de sodio. Removemos muy bien y vertemos poco a poco el líquido en el aceite batiéndolo. Cuando la preparación tenga un aspecto y textura cremosa, la guardaremos en un frasquito y listo.

Recuerda que la ortiga y el aceite de almendras dulces son muy adecuados para tratar pieles sensibles y secas, ya que te proporcionan suavidad y una sensación de calma y relax.

Tal y como puedes comprobar,  la naturaleza nos provee de los elementos que precisamos para cuidar nuestro cuerpo y mejorar nuestro bienestar físico. Únicamente debemos agradecerle este gesto, respetando y amando las pequeñas cosas que forman parte de nuestro medio  circundante.

Fuente Imágenes Julien Haler, chausinho

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