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Cómo plantar semillas con éxito

¿Sabías que la forma más natural de incrementar el número de tus plantas en el jardín es mediante a plantación  de semillas?, si tienes dudas sobre cómo llevar a cabo este método de cultivo tradicional, te damos algunos consejos que te resultarán de utilidad.

Las plantas se convierten en nuestras más fieles compañeras y testigos de nuestras alegrías y pesares, pero, además de permanecer en nuestro jardín o maceta para escuchar nuestras palabras y amenizar el ambiente, igualmente precisan de nuestro cuidado. La alternativa más ecológica para multiplicar el número de tus platas es mediante la siembra, aunque también hay que reconocer que es la más lenta.

Este método requiere de un proceso de crecimiento por parte de la planta paulatino y progresivo en el tiempo, por lo que, en este sentido, hemos de tener paciencia. A la hora de adquirir las semillas de cosecha, las cuales juegan papel fundamental en este método de crecimiento, hemos de tener en cuenta una serie de cuestiones básicas si queremos tener éxito en nuestra siembre particular:

-Por un lado, hemos de evitar aquellos sobre de semillas de colores desteñidos porque es señal de que ha perdido buena parte de sus nutrientes esenciales.

-Igualmente, se recomienda acudir a un punto de venta especializado en el cultivo de plantas, así nos aseguraremos de su calidad.

A la hora de sembrar, tienes dos alternativas. En primer lugar, puedes distribuir tus semillas en el espacio donde quieres que crezcan tus plantas o, por el contrario, puedes repartirlas en un semillero preparado previamente para tal fin.

El único inconveniente de la segunda opción es que posteriormente, una vez hayan crecido tus plantas, las deberás trasplantar al lugar elegido para su siembra. Pero, al mismo tiempo, los semilleros tienen la ventaja de que protegen mucho mejor a nuestras plantas que cualquier otro lugar de las inclemencias del tiempo, ya sea en forma de frío, viento o calor.

Si prefieres decantarte por un semillero, entonces has de considerar una serie de consejos que Carmela Grandes nos aporta sabiamente, fruto de su experiencia y saber hacer, en su obra literaria “El Huerto y la Botica en Casa”. Para ello, atenderemos estos sencillos pasos:

-En nuestro semillero, que podremos adquirir en cualquier tienda especializada, dispondremos de una capa de piedrecitas como base de uno o dos centímetros.

-Posteriormente, por encima de este lecho pétreo, vamos a disponer de un centímetro de grosor arena de río para no obstaculizar el drenaje.

-Una vez hecho esto último, disponemos una capa de mantillo y lo regamos y, luego, dispondremos, a su vez, otra capa de mantillo tamizado por encima.

 

-Cuando la última capa de mantillo tamizado se haya humedecido por la capa inferior que habíamos regado igualaremos el terreno nuevamente. ¡¡Ya tenemos nuestro semillero!!

En el caso de que decidas sembrar directamente en el suelo, es necesario retirar una pequeña capa de tierra y ocupando su lugar con un 50% de tierra de jardín, 25% de mantillo y otro 25% de arena.

Por otro lado, si queremos tener una siembra con éxito e incrementar el número de nuestras plantas, hemos de considerar los siguientes factores:

-El calor es fundamental para contribuir a una buena siembra, por lo que es más conveniente realizarlo en primavera o principios del verano.

-Hemos de plantar las semillas bien separadas unas de otras , porque al crecer podrían entrelazarse y a nosotros nos resultaría complicado separarlas.

-No hay que enterrar muy profundamente las semillas, esta profundidad ha de ser el doble que el tamaño de nuestra semilla. No obstante, recuerda que las semillas pequeñas no se cubren, sino que se dejan sobre la tierra y las que son planas deben taparse ligeramente.

-Para que las semillas den sus frutos han de permanecer en una humedad constante, por ello su riego una vez sembradas es fundamental. No obstante, hay que evitar encharcar la tierra y observarla cada cinco días para comprobar su estado, evitando en todo momento que los rayos del sol resecan las semillas los primeros días.

-Para no levantar las semillas, lo ideal es usar un pulverizador o una regadera pequeña con unos orificios en la alcachofa diminutos.

-Intenta mantener las semillas en un lugar poco iluminado, es mejor esperar a que crezcan y tengan unas cuatro hojas para estar preparadas a recibir la luz del sol.

-Protege tu semillero con un cristal por las frecuentes lluvias que hay en primavera y deben mantener una temperatura de entre 10 y 12 grados.

-Antes de sembrar recuerda desinfectar la tierra, por ejemplo, escardándola con agua hirviendo antes de colocarla en el semillero.

¿Y vosotros?, ¿conocéis algún otro consejo para motivar su crecimiento?

Fuente Imágenes Stock Xchng.

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