Cómo trasplantar una maceta

Las macetas cumplen una función básica y fundamental en el ámbito de la ecología doméstica:  servir de soporte y habitáculo para nuestras queridas y amadas plantas.

Por lo tanto, su misión no sólo es estética, en el sentido de que puedan servir para decorar terrazas, jardínes o interiores, sino también porque contribuyen, de forma complementaria al riego que efectúa frecuentemente la persona, al desarrollo vital de la especie vegetal de que se trate.

No obstante, muchas veces nos surgen dudas con respecto a cuándo y cómo trasplantar una flor a otro recipiente o maceta. A lo largo de estas líneas os explicaremos en sencillos pasos cómo lograrlo. Antes que nada, para aclarar las dudas que el lector pueda tener al respecto, existen varios tipos de macetas:

-El tiesto o maceta pasa a denominarse macetón cuando sobrepasa los 30 cm de diámetro.

-Por otro lado, cubeta en el caso de que posea asas en sus lados.

-Aquellas, por su parte, que tienen forma rectangular se denomianan jardineras.

-No obstante cualquier objeto tipo lata, puchero o vasija pintado con cierto estilo y que nos riva como recipiente para depositar una o varias plantas, también nos puede servir para tal fin.

Volviendo al tema del trasplante, se podría decir que la mejor época para efectuar esta operación sería ya por los meses de febrero y marzo. De todas formas, la señal más clara de que es necesario cambiar de maceta cuanto antes es en el momento en que empiezan a brotar o asomar raíces por las paredes del tiesto o genera agujeros en cada lado. En estos casos y, sea la época que sea, será necesario cambiar de recipiente, eso sí, por una maceta más grande.

Una vez aclarado esto último, pasamos a continuación a desvelaros algunos consejos para plantar o trasplantar de forma adecuada vuestras flores. Los pasos a seguir son:

-En el caso de que el tiesto no sea nuevo, será conveniente limpiarla a fondo para eliminar todos los restos de tierra que quedasen de la planta anterior. Si, además de su lavado, procedes a desinfectarla, mucho mejor.

-Hay que cubrir el tubo del desagüe con un trozo de tiesto o loza de forma cóncava,. que deberás poner boca abajo, de forma que la tierra no obstruya el agujero. Posteriormente establecerás en la base 2 cm de tierra gruesa sobre la que verterás la tierra ya preparada.

-En aquellos supuestos en los que la planta sea pequeña, hay que llenar primero la maceta y después, sirviéndote de la ayuda de un plantador o una simple cuchara,  crearás un hueco donde depositarás la planta.

-No obstante, si estamnos hablando de una planta grande y posee cantidad considerable de cepellón, es decir, la montña almacenada de tierra y raíces, hay que verter primero una cantidad de tierra, depositar la planta y seguir echando tierra al mismo tiempo que la empujas y aplastas con cuidado. Lo que puedes hacer en este último caso es ir dando golpes de la maceta contra el suelo sin imprimir demasiada fuerza. Recuerda que debes dejar un espacio de 2 cm para el agua de riego.

-Finalmente puedes pasar a regar la planta y dejarla durante algunos días al resguardo de los rayos del sol.

 

 

Sin embargo, conviene tener en cuenta que no siempre se puede trasplantar una planta. En las siguientes líneas se exponen algunos casos:

Cuando está en flor, nunca se debe trasplantar una planta bajo ningún concepto.

-También pasa que por tratarse de maceteros de gran tamaño se hace especialmente dificil efectuar el cambio. Para esta clase de situaciones lo que tienes que hacer es utilizar la tierra de la superficie en primavera. Para esto último puedes remover la capa superior con un rastrillo sin dejar las raíces al descubierto en ningún momento. Después lo único que tienes que hacer es cambiar la arena antigua por otra nueva. Empuja bien y después riega.

-Por otro lado, hay un truco muy eficaz para sacar la planta sin que se dañe o salga perjudicado el cepellón. Esta estrategia consiste en apoyar la mano sobre el tiesto, sujetando el tallo entre los dedos índice y corazón. En esta misma posición pondremos el recipiente boca abajo y golpearemos con fuerza (una fuerza que será menor si el tiesto es de barro), el borde la maceta sobre una superficie dura. La planta podrá desprenderse de las paredes de la maceta sin daño alguno y en perfectas condiciones.

Para concluir hay algunas últimas recomendaciones que debes considerar:

-Cuando vayas a trasplantar una flor usando la tierra nueva que está demasiado húmeda, las raíces tardarán más tiempo en penetrar en el compost, ya que no necesitarán buscar esa humedad. En este caso,  la planta no precisará expandir sus raíces y se demorará en sujetarse a la tierra y recuperarse.

-Si una maceta es demasiado pequeña para una planta, las raíces tienden a entrelazarse y liarse las unas con las otras formando una bola. Podrás desenredar las raíces con un tenedor.

-Antes de introducir un cepellón en una maceta nueva deben cortarse las raíces viejas con tijeras bien afiladas, que antes se habrán desinfectado con alcohol.

Si cuidamos de nuestras plantas y mostramos nuestros cariño cada día, ellas nos lo agradecerán luciendo esbeltas y bellas.

Fuente Imágenes 1 UrbanRules BCN.

Fuente Imágenes 2 Infoflores.

Un comentario en “Cómo trasplantar una maceta

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