Crucero por el Nilo

La fulgurante luz del sol anida en Egipto, una tierra inexpugnable que estaría dominada únicamente por las arenas del desierto si no fuera por las refrescantes y misteriosas aguas del Nilo que recorren buena parte de su perímetro hasta su desembocadura en Alejandría, lugar donde ya se encuentra con el mar Mediterráneo. Desde SaberNatura te proponemos iniciar para tus próximas vacaciones un crucero por el Nilo, ¿te apuntas?

 

«Egipto es el don del Nilo» con estas palabras los sacerdotes egipcios describieron al escritor clásico Herodoto uno de los ríos más grandes del planeta. Durante milenios, sus aguas trajeron el bienestar y el esplendor a las tierras de los faraones, así como alimentos para sus habitantes. Lo cierto es que todavía circulan muy diversos misterios e incógnitas con respecto al nacimiento de este río. Muchos expertos apuntan que su origen se halla en la lago Victoria, uno de los más extensos del continente africano al abarcar aproximadamente 68.000 km cuadrados.

Hasta alcanzar su desembocadura en el Mediterráneo, el Nilo parte de Uganda y Kenia, conformando lo que se ha denominado como el Nilo Blanco, pasa por Etiopía, en lo que se conoce como Nilo Azul, hasta llegar finalmente a la tierra de los antiguos faraones donde comienza nuestro recorrido.

 

Por un lado, el Nilo Blanco se confunde con un gran pastizal fangoso dominado por la presencia de jacintos de agua y plantas papiros y donde campan a sus anchas hipopótamos, cocodrilos y los antípoles. Por su parte, el llamado Nilo Azul, conocido de esta forma por la tonalidad de sus aguas, parte del río Abbai hasta desembocar en el lago Tana, conocido por estar bordeado de unas orillas un tanto fangosas y por conformar pequeñas islitas donde se levantan monasterios cristianos ortodoxos.

Ambos cauces se encuentran en la ciudad sudanesa de Khartoum. A partir de este punto cruzan el desierto en busca de tierras egipcias. En este reino, popular morada del Sol deidificado como Rá y adorado y venerado durante milenios por el ser humano en este país, nos toparemos en nuestro recorrido con las pirámides, esfinges, templos y demás maravillas creadas por el hombre, cuya construcción guarda una relación muy especial y misteriosa con el universo y las estrellas, así como con la naturaleza circundante.

 

 

El tramo del río Nilo que recorre Egipto es surcado cada año por cientos de navíos de crucero, lo que hace que sea uno de los viajes fluviales más destacados y demandados por los turistas.Tu viaje por las aguas del Nilo pasará por algunos de los siguientes puntos:

1) Ubicada a unos 750 kilómetros al sur de El Cairo y conocida, entre otras muchas denominaciones como Tebas («La Ciudad de las Grandes Puertas», llamada así por el poeta Homero), Lúxor es el hogar tanto de auténticas bellezas naturales ubicadas a ambas orillas del Nilo, como arquitectónicas, situándose al oeste el Valle de las Reinas y de los Reyes, los templos de faraones como Ramsés II o Hatshepsut, y al este, los templos de Karnak y Lúxor.

 

 

2) Un poco más al sur nos encontraremos con el territorio de Edfu, también conocido como Dyeb por los antiguos egipcios y cuyo atractivo turístico más interesante lo podemos encontrar en su templo, uno de los que mejor se ha conservado y resistido las inclemencias de la naturaleza.

3) También, a muy poquitos metros de la orilla del Nilo nos toparemos con el templo de Kom Ombo, dividido en dos secciones,  cada una de las cuales levantada en honor a una tríada de diosas: la de izquierda al dios cocodrilo Sobek y sus hermanos y a la derecha Horus, dios del sol.

4) Finalmente,  la ciudad de Asúan, la más importante del llamado Alto Egipto, se ubica para ser más exactos en la orilla derecha del Nilo, muy próxima  a su primera e  impresionante catarata. Además de comunicar,  a través de sus aguas,  Egipto con Nubia, sirvió para extraer granito, material ensencial para levantar los primeros templos, obeliscos y estatuas. No te pierdas los templos de Philae (ver imagen 5), Kalabsha, el museo Nubio, la isla Elefantina o el jardín botánico de la isla Kitchener.

Uno de los inconvenientes con los que te puedes topar es la cantidad tan considerable de barcos que circulan por el río. En Lúxor, tu punto de partida, no olvides contemplar la magnificencia del Valle de los Reyes, el templo de Abu Simbel, el Museo de Lúxor o el templo de Karnak. En esta clase de barcos, dependiendo de la compañía que hayas contratado, se suelen programar actividades lúdicas como las veladas de danza oriental o de disfraces. No obstante, antes de continuar con el crucero, te recomendamos volar en globo sobre el valle de las Reinas o los colosos Memmon.

 

¿Y tú?, ¿has atravesado alguna vez las aguas del Nilo?, ¿qué es lo que más te impresionó de este recorrido?

 

Fuente Imágenes Stock Xchng.

Fuente Imagen 2 Ed Yourdon

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