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Formas de ahorrar energía: frigoríficos

Continuamos con un nuevo artículo de la serie formas de ahorrar energía en nuestros hogares (en los que ya hemos hablado de cómo hacerlo con el ordenador, la calefacción o el televisor) y esta vez nos enfocaremos en un electrodoméstico que puede representar el 20% de nuestras facturas.

Estamos hablando del frigorífico (y también de los congeladores) que debido a que está en continuo funcionamiento las 24 horas del día es uno de los aparatos que más consumen en nuestros hogares. Por ello os vamos a aportar una serie de consejos para rebajar un poco dicho consumo ayudando tanto a nuestro bolsillo como al medio ambiente.

De lo primero que vamos a hablar es del momento en el que lo adquirimos. Si queremos comprar un frigorífico nuevo nos tenemos que fijar en varios puntos. El primero de ellos es que se adecue a nuestras necesidades, es decir, si somos una familia numerosa necesitaremos de un aparato más grande, y viceversa.

Cuanto más grande es el aparato mayor es el consumo por lo que debemos tener el frigorífico lo más lleno posible en el sentido de aprovechar al máximo su capacidad. Si no utilizamos todo su espacio es que no necesitamos un frigorífico tan grande y no necesitamos gastar tanta energía.

Además hay frigoríficos que tienen una etiqueta distintiva, que pone A++ o A+. Estos son los que nos permitirán ahorrar más por lo que a la hora de elegir entre varios frigoríficos siempre debemos tender a estos, que son más eficientes.

Aparte, los frigoríficos tienen un termostato para tener tanto este como el congelador a una temperatura concreta. Lo recomendable es tenerlo a 6 grados el frigorífico y a -18 el congelador. Todo grado de menos irá en perjuicio del gasto.

La limpieza del electrodoméstico es fundamental. Debemos evitar la formación de escarcha o hielo al funcionar como aislantes, disminuyendo el poder de refrigeración y haciendo que el motor trabaje más. Algunos frigoríficos son “no-frost“, es decir, evitan este tipo de cosas, ahorrándonos la limpieza y el gasto.

Pero no nos podemos olvidar de limpiar la parte trasera del frigorífico. Cada tres o cuatro meses debemos hacerlo para facilitar la ventilación. Y si las gomas de los mismos están en mal estado debemos proceder a su sustitución, porque perdemos frío y a su vez gastamos más.

Como siempre, hay más trucos para ahorrar energía con este aparato. ¿Tú que recomendarías al resto de lectores?

Fuente imagen 1: lgblog.es

Fuente imagen 2: decoora.com

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