Impresionismo y Aire Libre en el Museo Thyssen

El Museo Thyssen emprenderá  hasta el 12 de mayo de 2013  una exposición sobre naturaleza formada por pinturas al aire libre de 113 artistas bajo la denominación de «Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh«.

Los riachuelos, los bosques, las montañas, las praderas o las llanuras se convierten en los auténticos protagonistas de las muy diversas obras impresionistas que podremos ver recopiladas en la nueva muestra sobre la naturaleza emprendida desde el popular Museo. Courbet, Monet, Sisley, Renoir, Rosseau, Van Gogh, Cézanne son algunos de los artistas responsables de las muy diversas creaciones pictóricas reunidas en esta nueva muestra, por medio de la cual nos trasladaremos a un entorno natural de ensueño.

Una de las principales finalidades que persigue esta exposición es demostrar las habilidades y destrezas de los artistas para plasmar en pinturas al óleo al aire libre los pequeños detalles de la naturaleza y el paisaje, y transmitir esa gran devoción y amor hacia nuestro medio natural circundante.

Esta práctica artística alcanzó su máximo esplendor durante la época del impresionismo, no obstante, sus raíces se remotan mucho tiempo atrás. Por ejemplo, ya desde finales del siglo XVIII era bastante frecuente que los paisajistas se formaron en Italia con estudios al óleo pintados al natural. Este tipo de arte siempre era considerado una obra menor, pero que jugaba un papel esencial en el aprendizaje del artista, pues ayudaba a reforzar su habilidad tanto visual como manual.

A partir de la primera mitad del siglo XIX empezará a difuminarse la distinción entre las pinturas realizadas en el interior de los estudios de las ejecutadas al aire libre frente al paisaje natural. A partir de los trabajos de Corot o Constable, la pintura del natural se fue extendiendo a diferentes rincones de Europa y de Estados Unidos. Por su parte, la pintura al óleo al aire libre también fue ganando protagonismo, especialmente para los artistas de la Escuela de Barbizon como son Daubigny o Rosseau, que solían envolverse por el ambiente mágico, natural y de ensoñación del bosque de Fontainebleau a unos 60 km del sur de París.

 

 

Este entorno natural también atrayó e inspiró las obras posteriores de los artistas Monet, Sisley, Renoir o Cézanne en los años 60 del siglo XIX, quienes dotaron a la pintura al aire libre  su mayor esplendor y reconocimiento. No obstante, a comienzos del siglo XX, la euforia de los artistas como Monet de pintar en plena naturaleza empezará a disolverse hasta que con la llegada de los nuevos movimientos de vanguardia el estudio cerrado y artificial volverá a convertirse en el taller de trabajo de estos artistas.

Toda esta evolución se refleja en las obras de muy diversos artistas a lo largo de 7 grandes salas, donde podrás contemplar las maravillas pictóricas de diferentes creadores y movimientos artícisticos como son las siguientes:

1) Ruinas, azoteas y tejados: las obras arquitectónicas derruidas se convierten en un elemento que se fusiona con la naturaleza circundante, alcanzado gran éxitos entre los artistas de finales del XVIII.

 

2) Rocas: estos elementos naturales comienzan a retratarse pictóricamente a finales del XVIII, aunque alcanzarán un mayor protagonismo con los artistas de la Escuela Barbizon quienes les otorguen un mayor protagonismo y valores como la soledad o la desolación.

3) Montañas: se convierten en una obsesión para los artistas del centro de Europa en el XVIII, siendo el Vesubio uno de los más representados.

4) Árboles y Plantas: al éxito que alcanzaron estos elementos naturales en el XVIII se añade el interés por la botánica puesto en marcha por el naturalista sueco Linneo y que se difundiría en los países anglosajones. No obstante,  fue en Francia a comienzos del XIX donde obtuvo mayor éxito.

5) Cascadas, arroyos, lagos y ríos: con las obras de Turner y Constable las pinturas al óleo sobre ríos alcanzaron su punto álgido en Inglaterra. De los impresionistas, Monet es el que más se centro en este elemento.

6) Cielos y Nubes: encontramos varios ejemplos en artistas franceses y alemanes de finales del XVIII y principios del XIX, aunque sus orígenes se remontan desde la época de Leonardo.Van Gogh y Nolde le dieron una concepción más abstracta.

 

7) El Mar: era contemplado con temor como la montaña hasta el siglo XVIII, siendo Constable el primero en realizar pinturas marinas al aire libre destacables. La moda de vacaciones en la playa se extendió de Inglaterra al norte de Francia. De los impresionistas sería Monet el mayor interesado por el mar.

La naturaleza, contemplada desde una perspectiva diferente y con todo el amor y atracción que sentían los artistas a la hora de extraer las maravillas y tesoros que encerraba en su interior, es lo que podremos ver en esta nueva exposición hasta el próximo 12 de mayo.

Fuente Imágenes Museo Thyssen Bornemisza.

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