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Intercambio de casas

En un mundo global, con ayuda de Internet, es más fácil irse de vacaciones. En SaberNatura te proponemos un método que está arrasando en toda Europa, pero que por desgracia, todavía no tiene mucho peso en España. Es el intercambio de casas. 

Es una solución muy barata y que ofrece muchas oportunidades para disfrutar de los períodos vacacionales. Existen en Internet una serie de páginas, que organizan este tipo de contratos. Es muy simple. Lo único que tienes que hacer es inscribir tu casa en una de estas páginas web, y navegar por la misma buscando una casa que te interese. El intercambio normalmente es simultáneo, y es bastante fiable. ¿No te parece una forma muy sencilla de descubrir otras ciudades, otros paisajes, y otros estilos de vida?

Podrías cambiar tu casa en el centro de la ciudad por una pequeña vivienda en el campo para disfrutar unos días de relax. O tu segunda vivienda, la casa de la playa, por una casita de madera en algún paisaje nevado típico de los cuentos de Navidad.

Aunque parece muy complicado al principio, tiene muchas ventajas. Lo único que gastarás es el dinero del viaje y el de los gastos en tu destino, y normalmente también se intercambian los coches, por lo que todo puede llegar a ser muy cómodo. Además, te sentirás casi como en casa, ya que la máxima de estos intercambios es “dejar la casa como te gustaría encontrar la tuya”.

Una vez has encontrado otra persona con la que intercambiar tu hogar, se procede al intercambio. Hay que dejarlo todo preparado en una carpetita: las instrucciones de los aparatos eléctricos, si hay alguna norma en la comunidad de vecinos, cómo cuidar de tus plantas y mascotas, y recomendaciones de anfitrión: los mejores sitios a los que ir, teléfonos de contacto y de emergencias, sábanas y toallas limpias, y que la casa sea lo más acogedora posible.

De esta forma, podrías pasar una semana realizando actividades micológicas en un bosque al sur de Francia, o turismo rural en Austria. O si las posibilidades lo permiten, hacer Kite Buggy en Australia, o ser ecoturista en Bruselas. Todo es posible.

¿Crees que tu casa no da la talla para hacer tal intercambio? ¿Quién sabe? A lo mejor, lo que más se busca es un sitio tranquilo y acogedor donde relajarse, lejos de una ciudad estresante. No hay que infravalorar los hogares.

¿Has vivido tú alguna experiencia similar? ¡Cuéntanosla!

Fuente de la imagen 1: SXC

Fuente de la imagen 2: Eco Hotel Asturias

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