La práctica del rafting

El rafting, o en castellano el descenso de ríos, es una de esas actividades deportivas en las que estás en constante contacto con la naturaleza, como con el rápel, el triatlón… y como bien dice su nombre se trata de descender ríos de distintos tipos también con distintos tipos de embarcaciones (kayak, canoa o balsa).

Vamos a comenzar con los distintos niveles de rafting según su dificultad, que pueden ser seis clases distintas.

Clase 1 – el nivel más fácil por su escasez de olas, las que hay son muy pequeñas por lo que las posibilidades de caerse son muy bajas.

Clase 2 – algo más de oleaje y más irregular, con un aumento de la corriente pero sin ningún peligro para la gente que sepa nadar.

Clase 3 – sería el nivel intermedio, olas de no más de un metro, muchas obstrucciones por el camino y corrientes rápidas. Todavía los niños pueden practicarlo.

Clase 4 – para gente ya más mayor por la rapidez y fuerza de las corrientes, con rocas por el camino. Puede haber cascadas y se necesita de cierta técnica para moverse por estos lugares.

Clase 5 – para expertos, con corrientes muy rápidas y poco predecibles, con gran cantidad de obstáculos, cascadas, remolinos. Hay que saber mucho sobre la técnica y sobre seguridad para descender ríos de esta categoría.

Clase 6 – el descenso extremo, complicadísimo de navegar, a veces imposible.

Pero lo más importante para practicar el rafting es toda la seguridad que le precede. Para los más novatos siempre es bueno una instrucción previa para conocer lo esencial sobre seguridad y un guía que conozca los entresijos del río a descender.

El vestuario es fundamental. Necesario llevar un chaleco bien ajustado y atado por si se vuelca. También lo es el casco porque por los ríos hay rocas con las que te puedes golpear. La ropa, lo mejor es el traje de neopreno y el calzado pueden ser sandalias, zapatillas o botas especiales para el descenso. Nada de ir descalzo.

Además, en la balsa deben estar los remos, unos de repuesto, cuerdas, un botiquín para urgencias, un inflador… siempre toda precaución es poca.

Y una parte muy importante es el uso de comandos de seguridad para comunicar al resto de personas lo que tienen que hacer: adelante, atrás, izquierda, derecha, alto (para descansar), piso, lado alto (para que todos se coloquen en el lado opuesto para equilibrar), todos adentro (ponerse en cuclillas en el suelo de la balsa)…

También hay señales para decir que se ha caído alguien, para señalizar algún tipo de peligro, para reunirse, para avanzar, para parar… todo medidas de seguridad para que el descenso sea lo más rápido y divertido posible.

Fuente imagen 1: turismoactual.net

Fuente imagen 2: laraftingcompany.com

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