Enfermedad cardiovascular relacionada con contaminación atmosférica y acústica

Investigadores alemanes han elaborado un estudio (que presentarán en la Conferencia Internacional de la Sociedad Americana del Tórax de Filadelfia, EEUU) en el que llegan a una conclusión muy preocupante para nuestra salud.La contaminación acústica y la de la atmósfera por partículas finas pueden incrementar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

ruido trafico 1

Durante el desarrollo del trabajo estuvieron analizando ambos factores al mismo tiempo y vieron que se asocian de manera independiente a la aterosclerosis subclínica. Con este análisis han querido diferenciarse de otros estudios que han estudiando ambos contaminantes pero de manera separada.

Sobre ello ha opinado el doctor Philip Harber, que no tiene que ver con la investigación pero que es profesor de Salud Pública en la Universidad de Arizona (Estados Unidos), señalando que el estudio «es importante porque se dice que tanto la contaminación del aire como la contaminación acústica constituyen importantes problemas de salud«. Por ello ve peligroso el vivir cerca de autopistas al ser dañados tanto por la contaminación del aire como la acústica.

Para el trabajo cogieron datos de un estudio poblacional de ciudades alemanas de la zona del Ruhr llamado Nixdorf Recall Heinz, y analizaron en 4.238 personas la exposición a largo plazo en cuanto a partículas finas (cuyo diámetro aerodinámico es inferior a 2,5 micras) y también al ruido prolongado del tráfico.

Los cálculos se hicieron siguiendo la EURopea Disperson sobre contaminación del aire y modelos de niveles de ruido de tráfico exterior de la UE, y para asociarlos tomaron una medida de la aterosclerosis subclínica: la calcificación de la aorta torácica (TAC). Tras ello los científicos hallaron que esas partículas finas de la atmósfera estaban asociados a un incremento de casi el 20% en la carga del TAC por 2,4 microgramos/m3 (el límite está en 12 microgramos por metro cúbico).

Y en cuanto a la contaminación por ruido vieron que por cada 5 decibelios la carga de TAC aumentaba un 8%, que para hacernos una idea en nuestros salones el ruido ronda los 40 decibelios mientras que hablando del tráfico en carretera esta cifra aumentaría hasta los 70-80 decibelios.

Otros datos reseñables son que la relación de contaminación aire-ruido era más clara en los menores de 65 años que tuvieran enfermedad coronaria prevalente y tomasen estatinas.

Fuente imagen 1: autobild.es

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