¿Qué es el meteorito de los druidas?

El universo es como un baúl colmado de misterios que,  muchas veces,  escapan a las posibles explicaciones científicas.  En esta ocasión,  vamos a centrar nuestra mirada en un curioso meteorito que vino a la Tierra hace la friolera de unos 30.000 años y los druidas siglos después lo adorarían como un objeto sagrado.

¿Quieres saber más sobre el conocido como «meteorito de los druidas»?, entonces sigue leyendo.

Oculto bajo una tumba levantada por los celtas, en una zona muy próxima al enclave sagrado de Stonehenge, se encontraba este meteorito descubierto por un grupo de arquéologos británicos hace aproxiamdamente 200 años y que hace algunas semanas presentó la Royal Society de Londres en una completa e inédita exposición.

Hace 30.000 años este meteorito llegó a nuestro planeta, más concretamente a las Islas Británicas,  directamente desde el espacio exterior. Se trata, para ser más exactos,  de una condrita de 93 kg de peso y medio metro de longitud, posiblemente una de las piedras espaciales más grandes de Gran Bretaña.

 

 

El profesor de Ciencias Naturales y monitor responsable de la Exposición «Objetos en el espacio» de la Royal Society a la que nos referíamos, Colin Pilinger, afirma que su excelente estado de conservación se debe,  en buena medida,  a las elevadas y gélidas temperaturas de la Edad de Hielo, época en la que el meteorito aterrizó en nuestro planeta. Precisamente,  esas bajas temperaturas actuaron como escudo para evitar que la erosión deteriorase la roca espacial.

De esta forma, miles de años después, los druidas de las islas británicas habrían encontrado prácticamente intacto este meteorito y lo convertirían en uno de sus objetos sagrados más importantes, como los templarios hicieron con el fresno. Tal era su relevancia, que los druidas  lo emplearon para construir su enterramiento particular.

El conocido como «meteorito de los druidas» pasó a denominarse el meteorito de Lake House, como se conoce popularmente hoy en día, dado que hace unos 200 años un grupo de arqueólogos británicos lo trasladaron a este enclave británico, en el condado de Wiltshire.

 

Hace unos años, la roca volvió a ser encontrada, esta vez por parte de la familia aristoscrática de los Bailey durante su estancia en la lujosa mansión de Lake House. Estos adinerados personajes donaron el objeto en cuestión al Museo de Historia Natural de Londres. Desde entonces, la presencia de esta roca pasó completamente inadvertida hasta que hace tan solo unos dos años,  científicos de la Open University, en Milton Keynes, enfrascados en su búsqueda de piedras espaciales, se toparon en su camino con esta roca.

El meteorito desde su llegada al Planeta Tierra en la Edad de Hielo ha pasado por muchas manos y siempre ha despertado curiosidad, interés o, al menos, extrañeza en cada uno de sus portadores. No obstante, lo que está claro,  es que a día de hoy se desconoce la razón por la cual los druidas lo veneraban con tanto recelo o el rincón del espacio de donde procede realmente.

Fuente Imágenes 1 y 3 Stock Xchng

Fuente Imagen 2 arqueoturismo.

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