Tratamientos para los hongos

Además de los tratamientos farmacológicos convencionales, las plantas pueden ser de gran utilidad a la hora de ayudar a la prevención y posible curación de determinadas infecciones como las provocadas por ciertos hongos.

Desde SaberNatura, os mostraremos las propiedades curativas algunas plantas en concreto pueden tener para combatir y prevenir esta clase de infecciones.

 

 

La Madre Naturaleza nos brinda una amplia variedad de plantas que pueden ser altamente beneficiosas para el cuidado de nuestro organismo y mejora de nuestro estado de salud y  bienestar. Uno de los males que nos afectan negativamente son los hongos o también denominados micosis. Hay muy diversas clases de infecciones de este tipo:

-Los hongos tipo levadura como es el caso de la cándida, la infección es provocada por un hongo conocido como levadura Candida Albicans y su origen se debe a una bajada de defensas considerable en nuestro organismo. Se suelen presentar como una especie de dermatitis en el bebé  o en otras zonas más calientes y húmedas como los genitales o en la boca de los adultos(en este caso hablamos del muguet oral).

-Los hongos tipo moho que generan la denominada dermatofitosis o lo que más popularmente se denomina tiña, pie de atleta:  esta clase de infecciones se deben a la acción de dos tipos de hongos conocidos en su denomianción científica como los Trichophyton y Epidermophyton que dañan especialmente a la piel, ya sea en las ingles, las uñas, los dedos de los pies o el pelo. De esta forma, a medida que se extienden, la piel del extremo se empieza a descamar o levantar. Normalmente, suelen generar picores  y llegar a supurar, en cuyo caso es vital acudir a un especialista en dermatología.

Lo cierto es que gran parte de los tratamientos oficiales se basan en antifúngicos, como pueden ser el miconazol, ketoconazol o econozol, cuya misión es frenar o eliminar el crecimiento de los hongos. El inconveniente de estos tratamientos es que sus buenos resultados son demasiado tardíos en el tiempo.

De hecho, hay muchas personas a las que este tipo de remedios más oficiales no mejora su estado de salud porque se vuelven resistentes. Este último es el caso de un 20% de la población si hablamos de las tiñas en pies e ingles y un porcentaje aún mayor si hablamos de las cándidas. Ante esta situación es cuando resulta conveniente acudir a las plantas que nos rodean.

 

 

Existe una amplia variedad de plantas medicinales que, además de ayudar a frenar y eliminar la infección de estos hongos, pueden ser de gran utilidad en la regeneración y revitalización de la piel. Es decir, además de cumplir una función beneficiosa para la salud, también cumplen una función estética.

A continuación, se expondrán los distintos vegetales que podemos encontrar en cualquier rincón del Planeta y que se van a clasificar según el tipo de infección por hongo de que se esté hablando:

1) Para el caso de las Tiñas:

Árbol de té, beneficioso específicamente para el llamado pie de atleta. El aceite de este árbol tan especial es eficaz para prevenir y combatir infecciones por hongos, bacterias y virus de cualquier tipo. Resulta útil en concentraciones elevadas, situadas entre un 25 y 50% y con un tratamiento que abarque un período de unas 4 semanas, ya no es del todo efectivo en tratamientos cortos.

Para aplicar, lo que tienes que hacer es servirte de una cucharadita del aceite  y lo diluyes en una taza de agua. Posteriormente, humedecerás esta solución en un trocito de algodón que pasarás en ligeros toquecitos por la zona afectada o en cremas y pomadas que lo contengan. No obstante, hay que saber que si tienes la piel muy sensible puede causarte dermatitis,  especialmente,  si lo aplicas sin diluir en agua.

b) Licopodio: esta planta nos protege frente a la humedad y el crecimiento del hongo. Una de las causas de la tiña es la concentración de humedad en determinadas zonas del cuerpo debido a, por ejemplo, no secarse adecuadamente tras la ducha con la toalla, caminar por el suelo mojado de las piscinas o utilizar toallas de otros. El licopodio está indicado para ingles, dedos de los pies y pliegues de la piel. Lo puedes aplicar en polvos sobre esas zonas de pies e ingles más secas, una o dos veces al día.  No lo utilices sobre heridas abiertas, sólamente tiene un efecto preventivo.

c) Nogal y llantén: mientras que el primero es antiinflamatorio, antibacteriano y astringente, el segundo es cicatrizante. Ambos unen sus fuerzas para combatir de forma eficaz esta clase de hongos. Los puedes aplicar en compresas humedecidas con la decocción y siempre a partes iguales, 20 gramos de la mezcla por litro de agua.

 

 

2) Para el caso de las cándidas:

a) Propóleo, se utiliza especialmente para las cándidas que afectan a la boca, en aquellas soluciones con un mínimo de 30% de propolina. Otra alternativa es aplicar tinta de mirra mezcladas con agua en forma de colutorio para tus enjuagues diarios.

b) Equinácea: es específica para la cándida vaginal y se toma con agua, unas 50 gotas tres veces al día, como apoyo de las cremas medicinales.

c) Corteza de pao d´arco: es antibacteriana y cicatrizante. Para aplicarla, tienes que hervir una cucharada por medio litro de agua durante un tiempo estimado de 3 minutos y posteriormente lo cuelas. Es conveniente beber dos vasos al día en ayunas, alternando semanas, una sí y otra no. Si incrementas la cantidad, serían 2 cucharadas por litro de agua, lo dejas de 5 a 6 minutos en el fuego. La decocción se aplica en baños de asiento. Por vía oral, este remedio no es recomendado para las embarazadas.

Tal y como puedes comprobar, las plantas también pueden ayudarnos a mejorar nuestro estado de salud. Por ello, ayúdalas tú también y muéstrales cariño y respeto allá por donde vayas.

 

Fuenteb Imagen 1  Josemanuelerre

Fuente Imagen 2  Wendolyne78

Fuente Imagen 3  Viquinga

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