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Turismo en Bolivia

La Naturaleza se extiende con total libertad por los diferentes rincones que conforman el exótico continente sudamericano. En esta ocasión, desde SaberNatura os proponemos realizar un nuevo recorrido por un país dominado por sus bosques,  valles y llanuras de un verde intenso: Bolivia. Para conocer su entorno más natural, sigue leyendo.

El lago Titicaca y las cumbres de los volcanes nevados nacidos del altiplano conforman algunos de los puntos clave por los que esta región andina es más conocida. No obstante, si pensabas que Bolivia se acababa en estas dos maravillas de la naturaleza, entonces es que no lo conoces del todo.

 

 

Toda la parte septentrional de este país se encuentra por los milenarios y robustos árboles de la selva amazónica, dispuestos sobre una región muy llana y de extrema humedad. Por su parte, la zona oriental es un lugar de transición, desde el norte hasta el sur, entre esta cuenca amazónica y el denominado Chaco paraguayo y, si nos vamos de este a oeste, nos encontraremos con la extensión que abarca las últimas estribaciones de los Andes y la comarca inundada por las aguas del Pantanal.

Lo cierto es que en esta última región oriental se encuentra guarecido uno de los tesoros de mayor esplendor de toda Bolivia, en lo que cultura  e historia se refiere: las conocidas como misiones de Chiquitos, seis de las cuales están declaradas Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO desde el año 1990 y que te permitirán conocer más de cerca esta parte de Bolivia, un tanto desconocida por los peregrinos que arriban a este país.

Cuando lleguemos a este país, nuestro recorrido debe comenzar en Santa Cruz de la Sierra, una de las ciudades más pobladas de Bolivia y más populares, en la que puedes visitar algún que otro museo de interés como el de Historia Natural(se solicita donación), que te sumergerá en las profundidades de los paisajes y valles bolivianos, o el de Arte Sagrado (a un euro la entrada) de la catedral. Posteriormente, puedes encaminar tus pasos hacia Biocentro Güembe (con entrada entre 9 y 20 euros con comida y otros extras) donde podrás maravillarte con la energía que emana de su bosque autóctono, contemplar diferentes animales y disfrutar de un baño en las piscinas. En esta ciudad cosmopolita podrás comer en diversos restaurantes, especialmente es recomendable degustar los pescados de río en Tucunaré.

 

A medida que nos vamos alejando de estos dos entornos,  el paisaje sufre una paulatina transformación al pasar de las llanuras de Santa Cruz a las colinas verdes e imponentes palmerales. Muy pronto te toparás con San Xavier, a 230 km de Santa Cruz, es la primera misión fundada por los jesuitas en 1691 y el núcleo central de una escuela de músicos, un lugar dominado por las casas elaboradas a base de adobe. Su iglesia fusiona elementos barrocos con los elaborados por los indígenas en plena conexión con la naturaleza. Además de visitar algunos museos como el Misional o el de Germán Buch, donde aprenderás de cerca algunas costumbres locales, tienes que visitar a las afueras de la ciudad la laguna Soroboquí y,  a unos 13km,  Aguas Calientes para disfrutar de un relajante baño termal. Más allá te podrás encontrar la magnífica cascada de los Tumbos.

 

 

 

Por su parte, San Ignacio de Velasco, a 170 km de Concepción, es la puerta que te da la bienvenida al Parque Nacional Noel Kempff Mercado, situado al norte en la frontera con Brasil. Posteriormente, y si te quedan ganas para seguir con el recorrido, puedes visitar dos de las regiones menos frecuentadas por los turistas. Por un lado, se destaca Santa Ana, a 40 km de San Ignacio, uno de los pueblos más pequeños del país y dotado de una iglesia con caracteres indígenas; San Rafael, donde no te puedes perder las pinturas de músicos en el interior de la iglesia, o San José de Chiquitos dominada por casas con fachadas de piedra. Sique descubriendo las maravillas de la naturaleza boliviana por el Valle de la Luna, el cerro Turubó y las muchas lagunas situadas a los alrededores.

Descubre otro mundo colmado de esa paz y tranquilidad que emana directamente de la Madre Naturaleza.

Fuente Imágenes rianvanu , Otra vez me hice Mujer, rianvanu.

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